* carne fresca de res
* tocino o grasa
* harina o fecula de maiz
* azucar y sal
* condimentos
* agua potable
Existen dos teorías acerca del origen de la palabra mortadela, la
primera menciona que el relleno del cerdo que contiene este embutido fue
tradicionalmente finamente molido hasta llegar a una consistencia de
goma, empleando a veces un mortero (mortaio), indicando que el origen del nombre podría provenir del empleo de este instrumento. Dos estelas funerarias romanas en el museo arqueológico de Bolonia hacen una demostración visual de tales morteros.1 La otra teoría2 menciona que la mortadela podría tomar su nombre de una salchicha romana que era condimentada con mirto o arándanos en lugar de pimienta. Los romanos denominaban a este embutido: "farcimen mirtatum". La primera cita de este término la encontramos en el autor latino del siglo I varron que describe un tipo de salchicha aderezada con bayas de mirto o arándanos con los términos mortatum o myrtatum. Sea como sea, la autora Anna del Conte 1
menciona que el primer documento en el que se ve por primera vez la
mortadela como un embutido elaborado para preservar la carne aparece ya
en 1376 y que podría ser asignado a la mortadela.